La hora de los lobos es la más reciente novela del escritor colombiano Mario Mendoza. Hoy les compartiré sobre mi experiencia leyendo este libro.
Así que no alarguemos más esta reseña: ¡Comencemos!

Sinópsis
La novela que le hacía falta a América Latina
Bruno Guerrero, un joven marginado, asediado por la muerte desde niño, descubre las artes marciales y de la mano de estas, sumadas a su inteligencia y sagacidad, se forja un camino en el mundo del hampa. Como resultado de sus acciones termina en la cárcel, donde conoce un hombre brillante y terrible que se convierte en su maestro y protector. Juntos conducirán a los lectores en un viaje trepidante por los bajos fondos de nuestro continente.
Así que acepté mi destino sin quejas de ninguna clase. Era una confrontación, una guerra de largo aliento, y yo quería saber hasta dónde llegaría antes de que me pegaran un tiro en la nuca.

Opinión
Puntaje: 4.6 Estrellas.
Regreso nuevamente a leer a Mario Mendoza, en esta ocasión con su más reciente novela: La hora de los lobos. Aquí seguiremos a Bruno Guerrero, hijo de un sindicalista que fue asesinado cuando Bruno era pequeño. Su madre se encuentra en silla de ruedas y recibe encargos de los curas del colegio de Bruno para arreglar prendas de vestir, así es como se sostiene esta familia.
Dada esta situación, Brino encuentra una oportunidad de ganar dinero haciendo entregas de drogas en la carcel. Es así como se cruzará por primera vez con los satatines, una organización criminal que rivalizaba con la suya por el control del mercado en su territorio, y que será relevante para lo que ocurre en practicamente toda la novela, pues marcará el destino de Bruno y le provocará heridas emocionales que no tardarán muchos años en cicatrizar.
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Con el pasar de las páginas veremos a Bruno crecer, y en la novela seremos testigos de diferentes momentos de su vida. Por ejemplo, él termina en la carcel por razones que no revelaré, y allí conoce a Atila, un poderoso narcotraficante decide convertirlo en su aprendiz. Es así como Bruno termina entrando de lleno en le mundo del narcotráfico.
No contaré más de la trama pues esto es lo esencial que debes conocer sobre la novela. Quisiera avanzar entonces con otros elementos de la novela que me han llamado la atención. Por ejemplo, en más de una ocasión Bruno nos recuerda que el crimen no tiene nunca un final feliz. El protagonista era conciente de que, al elegir el camino de la criminalidad para su vida, iba a estar rodeado de la muerte. Y eso es precisamente lo que vemos en la novela. No diré los nombres, pero Bruno está constantemente perdiendo a seres queridos y cercanos a él.
Si bien la historia comienza en un barrio popular de Bogotá, que es donde normalmente ocurren las novelas de Mario Mendoza, más adelante el libro nos lleva dentro de una carcel y nos muestra un mundo diferente, con reglas distintas a las del “mundo libre”, y en donde la seguridad es un lujo. Luego tendremos una tercera etapa de la novela, en donde la historia transcurre en apartamentos, casas y fincas, pues nos adentraremos en el funcionamiento de una organización criminal.
Esta división de etapas hizo que se sintiera un desarrollo mucho mayor de la historia y del protagonista. Seguimos a Bruno desde que era un pequeño niño, pasando por su adolescencia y su adultez temprana, para terminar en su adultez plena, en donde ocupa una posición más fuerte en la organización criminal. Al conocer toda la historia de Bruno, no justificamos sus decisiones, pero si entendemos el contexto que influenció esas primeras decisiones que tomó y que lo llevaron a la vida que tiene hoy en día.
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Esta es una novela en la que el autor deja muy claro que el contexto en el que vive y crece un niño es esencial para predecir el futuro que tendrá. No todos tienen el mismo destino, pero no es dificil ver como ciertas situaciones terminan llevando a las personas a tomar decisiones que no son las correctas y terminan dirigiendo su vida hacia la criminalidad, más como un acto de supervivencia que por conveniencia.
Otro detalle que me pareció interesante fue la instrumentalización de las creencias religiosas y los sentimientos de las personas por parte de los “profetas” que a través de sus mensajes divinos logran influenciar en los demás. En el libro lo vemos claramente con el pastor Ferreira, quien realmente es un criminal que supo aprovechar la oratoria para movilizar comunidades hacia sus objetivos. Esa batuta la toma luego Moisés, quien además de usar los recursos argumentales de Ferreira sobre el resentimiento social y la lucha de clases, también añade sus propios argumentos al incluir en sus predicaciones la discriminación racial.
Los personajes femeninos son de gran importancia en esta novela, y si bien el protagonista es Bruno, no se puede contar su historia sin mencionar a las mujeres que marcaron su vida. Mujeres como su madre, Salomé (que además aporta una cuota de inclusión muy interesante a la novela), o Zafiro.
En fin, debo admitir que entré con pocas expectativas a este libro, pues “Vírgenes y toxicómanos” no me había gustado tanto como esperaba. Afortunadamente, puedo decir que “La hora de los lobos” me ha gustado mucho, y me ha devuelto la fé en la obra de Mendoza, en especial con sus publicaciones recientes. Esta es una novela urbana latinoamericana que vale la pena leer.
